ROOTAFAMILYMedia hora al día, en el suelo de tu casa. Una consonante cada semana, durante unos seis meses. Sin adivinar por dónde seguir: el programa te lleva.
No promete que tu hijo hable. Promete que sabrás exactamente qué hacer mañana, y que verás lo que va cambiando.
Siempre en el mismo orden. La previsibilidad es la mitad del trabajo con un niño que se resiste.